
Las parejas tóxicas implican relaciones complejas y suponen un desafío.
Reconocer los signos de las parejas toxicas, entender sus bases y adoptar iniciativas para cuidar de nosotros mismos son pasos esenciales hacia una vida de bienestar mental.
Cuando hablamos de relaciones de parejas tóxicas, es importante reconocer el impacto que una dinámica tóxica puede tener en nuestro bienestar emocional y mental.
A pesar de ello romper con tales relaciones de parejas tóxicas resulta difícil porque se han creado vínculos de dependencia emocional, a menudo en forma de codependencia, tras los cuales existen miedos, inseguridades, baja autoestima, manipulación, incapacidad para ver la dimensión del problema, etc. además de una tendencia a pensar que se puede cambiar a la otra persona y que con el tiempo los problemas desaparecerán.
Identificando las parejas tóxicas

Las relaciones de parejas tóxicas se caracterizan por
- desequilibrios de poder
- falta de respeto mutuo
- patrones de conducta destructivos
con indicadores comunes como:
- Comunicación negativa con críticas constantes, desprecio, sarcasmo y una comunicación hostil. Por ejemplo
- Comparaciones: «Podrías parecerte un poco más a…», «Ojalá fueras como…»
- Absolutismos: «Nunca me escuchas», «Nunca me haces caso», «Siempre me haces quedar mal».
- Recriminaciones: «Pues tú una vez hiciste lo mismo» y sacar temas que poco tienen que ver con la discusión del momento.
- Chantaje emocional: » Si me quisieras lo harías».
- Amenazas: » Tú sigue así y un día de estos me iré…»
- Control y Manipulación de las acciones, pensamientos y sentimientos de la otra persona. Por ejemplo,
- «¿Por qué no pones una foto de los dos en tu perfil?»,
- «¿Para qué te has arreglado tanto?»,
- «No entiendo que tengas que quedar tanto con tu familia/amistades».
- Culpa y responsabilidad desproporcionada, haciendo sentir al otro siempre culpable y responsable de los problemas en la relación.
- Desvalorización, menospreciando o trivializando los sentimientos y necesidades de la otra persona.
- Falta de Apoyo a través del desinterés por el bienestar de la otra persona por sus aspiraciones.
Las personas en las parejas tóxicas
Las personas en las parejas tóxicas suelen ser egocéntricas, centradas en sí mismas, necesitando ser el centro de atención, creyendo que su opinión es la más importante y necesitando una validación constante.
Se caracterizan por una serie de conductas y actitudes que pueden ser perjudiciales tanto para su pareja como para la relación en sí. Por ejemplo:
- Alejar a su pareja de amigos, familiares o cualquier red de apoyo externa.
- Cambios de humor extremos: pueden ser personas cariñosas un momento y fríos o crueles al siguiente.
- Celos e Inseguridades excesivas o irracionales, pudiendo acusar a su pareja de ser infiel sin motivo.
- Egoísmo y falta de empatía, anteponiendo sus necesidades y deseos por encima de los de su pareja e ignorando los sentimientos de la pareja.
- En casos extremos, pueden recurrir a la intimidación, amenazas o incluso violencia física.
- Evitan asumir la responsabilidad de sus acciones y, a menudo, culpan a su pareja por sus propios errores o problemas.
- Intentan controlar la vida de su pareja: con quién interactúa, cómo se viste, cómo gasta su dinero, etc.
- Luz de gas haciendo que su pareja dude de su propia memoria o percepción de los eventos, distorsionando la realidad.
- Manipulación usando tácticas como la culpa, la vergüenza o las mentiras para controlar o influir en su pareja.
- No respetan los límites, opiniones o necesidades de su pareja. Pudiendo ser personas despectivas, críticas o desconsideradas.
- Utilizan el sarcasmo, la crítica destructiva, los insultos o la humillación a la hora de comunicarse.
En ocasiones, la parte de las parejas tóxicas de la relación somos nosotros. Por ejemplo:

- Siempre tenemos razón y queremos quedar por encima en cualquier discusión.
- No le dejamos espacio ni libertad a la otra persona.
- Nosotros y nuestras necesidades son lo más importante.
- O las cosas se hacen a nuestra manera o nos enfadamos.
- Ante un problema le damos la vuelta para que la otra parte sea la culpable.
En tal caso nos resultaría conveniente acudir a un PSICÓLOGO ONLINE para que nos ayude.
Comprensión las causas de las parejas tóxicas
La toxicidad en las relaciones de parejas tóxicas no surge de la nada, pudiendo estar arraigada en problemas personales por resolver, como la autoestima baja, experiencias pasadas o incluso trastornos de la personalidad.
Los motivos por los que las personas caemos en relaciones de parejas tóxicas son numerosos.
Por ejemplo,
- Por miedo a la soledad permanecemos en relaciones de parejas tóxicas que nos perjudica.
- Ese mismo temor hace que no establezcamos límites desde el principio de la relación frenando aquellas conductas que son intolerables…y luego ya es tarde.
- Otras veces, por inseguridad permitimos la aparición de dependencias emocionales, dejando nuestra propia felicidad en manos de la otra persona.
- Otras situaciones comienzan con flechazo irreflexivo y cuando la persona se apercibe ya se siente demasiado enganchada.
Esta comprensión no justifica la conducta de las parejas tóxicas, pero nos ayuda a contextualizar.
En cualquier caso
- Una o ambas personas, en lo que podríamos llamar un «acto de amor», postergan su vida social, sus intereses y sus aficiones para dedicarse exclusivamente en la relación. Cuando una de las partes pierde autonomía para centrarse en la pareja puede provocar el agobio de la otra persona.
- El amor tóxico es posesivo. Por eso cuando está presente en una pareja hay celos, falta de libertad y control excesivo. Una de las partes, o ambas, necesitan tener controlada a la otra en todo momento y saber qué hace, dónde va y con quién.
- En una pareja tóxica, un miembro de la pareja intenta cambiar al otro, por ejemplo, en el tema físico (la forma de vestir, las relaciones, el trabajo, etc.).
- Se siente que no se puede hablar con la otra persona.
Efectos en la Salud Mental de las parejas tóxicas
Las relaciones tóxicas pueden tener efectos perjudiciales en la salud mental, como:

- Ansiedad
- Autoestima baja
- Depresión
- Estrés crónico
- Sentimientos de aislamiento, porque a menudo, quienes están en una relación tóxica se distancian de los demás, bien porque se vuelcan en el vínculo o bien porque tienen pensamientos como: «Es que los demás no lo entienden», «He intentado buscar ayuda pero no me dicen nada que no supiera»…
Estrategias para gestionar las parejas tóxicas
- Autoconciencia y autocuidado, reconociendo nuestros propios valores, límites y necesidades. El autocuidado es muy importante.
- Comunicación asertiva, aprendiendo a expresar nuestros sentimientos y necesidades de con claridad y respeto.
- Definiendo límites claros y coherentes en la relación.
- Buscar ayuda externa como la terapia con un PSICÓLOGO ONLINE o el apoyo de amistades y familiares, para reflexionar sobre si la relación contribuye a nuestro bienestar.
- Considerando la salida. Ya que, en algunos casos, la mejor opción es terminar la relación. Es importante recordar que merecemos una relación basada en el respeto y el amor mutuo.
Ciclo de las parejas tóxicas
Una persona con una conducta tóxica no se presenta como tal de buenas a primeras. En ocasiones, las señales de una pareja tóxica son muy sutiles y en la fase de enamoramiento suelen pasar desapercibidas.

Las relaciones de pareja tóxicas a menudo siguen un ciclo que puede repetirse varias veces, intensificándose más y más.
Este ciclo es función de la relación específica y de las personas involucradas, pero generalmente incluye las siguientes etapas:
- Luna de Miel o idealización que se caracteriza por un romance y atención con intensidad. La persona tóxica puede parecer encantadora, atenta y amorosa para crear un lazo emocional y una sensación de dependencia en la pareja. El enamoramiento despierta emociones y sensaciones placenteras y es fácil estar en una nube desde la que justificar todas las conductas.
- Desvalorización o tensión cuando empiezan a surgir críticas, desprecios y conductas de control. La comunicación es negativa, apareciendo celos y manipulaciones, para incrementar el control sobre la pareja, deteriorando su autoestima y autonomía.
- Conflicto o confrontación con discusiones intensas, abuso emocional, psicológico o incluso físico. La tensión alcanza su punto máximo, y la dinámica se vuelve perjudicial. El objetivo es dominar a la pareja, estableciendo un patrón de poder y sumisión. Habrá personas que prefieran evitar el conflicto relegando sus necesidades y habrá quienes practiquen la misma hostilidad que reciben. La esperanza de que las cosas cambien y se arreglen, o el miedo al abandono, a la soledad, o quizás la baja autoestima etc., hacen que la relación continúe.
- Reconciliación o justificación después del conflicto, pidiendo disculpas, haciendo regalos o promesas de cambio, para mantener la relación y restablecer el statu quo, donde poder seguir ejerciendo control. Otra de las señales de una relación tóxica es justificar todo lo que dice o hace la pareja, aunque en el fondo no se esté de acuerdo con ello. Llegado este momento, una de las partes puede sentir remordimientos, culpa o arrepentimiento y, a pesar del desgaste, no abandona la relación tóxica y decide continuar (habiendo quienes confunden una crisis de pareja con una relación tóxica), con pensamientos como: «No estoy haciendo lo suficiente», «Sé lo que debería hacer, pero no tengo fuerzas», «Sé que me hace daño, pero no es su culpa»…Si no se busca ayuda para evaluar la posibilidad de reconducir realmente la situación el ciclo se reiniciará: por eso hay parejas atrapadas en vínculos perjudiciales. En otros casos, una de las partes decidirá poner punto final y saldrá de la que ha sido una relación disfuncional. Hay personas que, para dar este paso, la única alternativa de la que se ven capaces es la de desaparecer.
- Calma o periodo de estabilidad relativa donde la relación parece volver a la «normalidad». La persona tóxica puede actuar de manera amorosa o razonable para restaurar la confianza y el amor de la pareja, preparando el terreno para el próximo ciclo.
- Reinicio del ciclo volviendo a la etapa de desvalorización o tensión para mantener la relación en términos controladores y desequilibrados.
Este ciclo es una forma de abuso y puede tener graves consecuencias emocionales y psicológicas para la víctima.
Romper este ciclo puede ser extremadamente difícil, especialmente sin ayuda externa.
Reconocer los patrones tóxicos es el primer paso crucial para buscar ayuda y eventualmente salir de la relación tóxica.
Acabar una relación de pareja con una persona tóxica
Aunque el proceso puede ser difícil, todas las personas merecemos una relación basada en el respeto mutuo y el cariño.

Terminar una relación de pareja con una persona tóxica puede es un proceso emocionalmente complejo, que supone un auténtico desafío.
Estos son algunos pasos y consideraciones para abordar esta situación de la forma más segura y saludable posible:
- Aceptar que nuestra relación es tóxica y que merecemos un entorno más sano y respetuoso.
- Preparación emocional para la separación buscando el apoyo de amistades, familiares o un Psicólogo Online que nos ayude a fortalecer nuestra decisión y nuestra autoestima.
- Si existieran riesgos de violencia o represalias, elaboremos un plan de seguridad, identificando un lugar seguro donde quedarnos, tener un teléfono a mano para llamar a emergencias y comunicar nuestra situación a personas de confianza.
- Identificar el espacio y el momento apropiado para poner fin a la relación.
- Comunicación clara, decidida y tranquila de nuestra decisión, evitando discusiones o justificaciones detalladas, ya que esto da oportunidad a manipulaciones o discusiones.
- Mantengámonos firmes en nuestra decisión. Pues frecuentemente, tras una ruptura, empezaremos a echar de menos a la otra persona, porque para nuestra mente es fácil recordar los momentos gratos de una relación y olvidar los malos. Es tentador imaginar que esa persona vuelva a nuestra vida…
- Limitar el contacto posterior al máximo con la persona tóxica después de la ruptura.
- Buscar apoyo continuo de amistades, familiares o un Psicólogo Online, ya que la recuperación emocional después de una relación tóxica puede llevar tiempo.
- Cuidemos nuestro bienestar, cuidando de nosotros mismos, tanto física como emocionalmente. Actividades como el ejercicio, aficiones o simplemente pasar tiempo con personas que nos apoyen pueden ser de gran ayuda.
- Seamos conscientes de nuestros sentimientos al final de una relación y sentir rabia.
- Aprender de la experiencia para comprender mejor las señales de alerta y evitar patrones similares en el futuro. Identifica Patrones:
- Reflexionemos sobre patrones recurrentes de nuestra relación tóxica. ¿Hubo señales de advertencia que obviamos? ¿Hubo conductas o situaciones que se repetían?
- Comprendamos nuestras vulnerabilidades, porque, a veces, nuestras propias inseguridades o experiencias pasadas nos hacen más propensos a relaciones tóxicas.
- Reconozcamos nuestras necesidades, deseos y valores, definiendo lo que realmente valoramos y necesitamos en una relación. Esto nos ayudará a establecer límites claros y a reconocer si una futura relación cumple con estos criterios.
- Paciencia y comprensión con nosotros mismos porque salir de una relación tóxica es un gran paso y es normal experimentar una amplia gama de sentimientos. La vida después de una relación tóxica se recupera paso a paso. Probablemente se haya resentido nuestra autoestima y remontar nos llevará tiempo. Habrá muchos días buenos y algunos malos.

También es normal sentir miedo a una nueva elección de pareja y la repetición de patrones tóxicos, de vivir otra historia en la que se repitan las mismas dinámicas.
Si nos vemos reflejados en estas situaciones la ayuda de un Psicólogo online puede ayudarnos dando respuestas a muchas preguntas, como por ejemplo:
- ¿Cómo es que me relaciono con personas tóxicas?
- ¿Cómo identificar si mi relación de pareja es tóxica?
- ¿Cómo olvidarme de mis relaciones tóxicas de pareja?
- ¿Cómo podría cortar mi relación tóxica?
- ¿Cómo podría sanar de una relación tóxica?
- ¿Saber si mi relación tóxica podría cambiar?
En christiancherbit.com PSICOLOGÍA ONLINE, ofrecemos un enfoque terapéutico que respeta la individualidad de cada persona, ayudándolas a afrontar sus problemas psicológicos relacionados con sus relaciones de pareja tóxicas con confianza y optimismo.
Para obtener más información y apoyo, te recomendamos visitar el sitio web de Christian Cherbit en www.christiancherbit.com PSICOLOGÍA ONLINE o llamar al +34609077584

